Ayer no pude escribir porque estuve muy liada. Me levanté tarde y me tuve que arreglar rápidamente porque venían a buscarme para ir a comer por ahí. Fui a comer a un italiano llamado Ginos, con una amiga, porque nos habían invitado los del restaurante a un menú de navidad, pero no habíamos podido ir antes.
La verdad que toda la comida estaba riquísima, y salimos llenas de allí. El menú consistía en un entrante para compartir, un segundo plato para cada una, el postre y la bebida.
Como entrante escogimos Tomino de los Alpes, que consistía en: Torta de queso tomino fundido al horno con crujiente de jamón de los Alpes y patatas horneadas en salsa prezzemolo. Acompañada de crujientes rebanadas de pan rústico.
Y Ravioli Di Carbonara; Raviolis rellenos de carbonara con crema, panceta, queso pecorino romano, cebollino y pimienta negra.
Por último para postre yo escogí el Cioccolatissimo: Bizcocho de chocolate relleno de chocolate caliente, acompañado de helado de vainilla y rociado de azúcar glas.
Espero que este post os haya abierto el apetito, gracias al restaurante Ginos por la deliciosa comida. En el post de mañana os contaré cuales son mis propósitos para este 2016, ¡no os lo perdáis!



